El indicador elaborado por JP Morgan descendió hasta los 415 puntos básicos, su nivel más bajo desde abril de 2018. La mejora estuvo acompañada por una suba de los bonos argentinos y una mayor confianza del mercado.
La baja combinó un escenario internacional favorable, con el desplome del petróleo tras un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, y una mejora concreta en la calificación de la deuda argentina por parte de S&P.