El Fondo Monetario Internacional publicó su informe técnico conocido como Staff Report, en el que presenta proyecciones detalladas para la economía argentina hasta 2028 y respalda explícitamente el programa de la administración libertaria. El documento destaca el equilibrio fiscal, el avance de la desinflación y el impulso de la inversión privada como los tres pilares sobre los que se apoya el crecimiento proyectado, y reconoce que las reformas estructurales implementadas por el Gobierno de Javier Milei están generando resultados concretos y medibles.
En materia de crecimiento económico, el FMI proyecta que el PBI crecerá un 3,5% en 2026, impulsado por una "robusta inversión privada", el dinamismo de las exportaciones primarias y la recuperación de la construcción, especialmente vinculada a las concesiones viales. La expansión se aceleraría al 4% en 2027 y convergiría al 3,8% en 2028, para luego estabilizarse en tasas cercanas al 3% anual en el mediano plazo, a medida que las reformas estructurales profundicen la competitividad y favorezcan la acumulación de capital.
Inflación en caída libre, superávit sostenido y reservas que se multiplican
Las proyecciones sobre inflación son quizás las más llamativas del informe. El FMI estima que el índice descenderá al 25% interanual hacia fines de 2026, desde el 31,5% estimado para 2025. La tendencia continuaría con una baja al 12,5% en 2027 y al 7,5% en 2028, acercando a Argentina nuevamente a niveles de un dígito que no se registraban desde hace años. El organismo subraya que este proceso requerirá la continuidad de políticas monetarias restrictivas y mejoras en el marco operativo para consolidar un ancla nominal creíble.
En el frente fiscal, el FMI valoró la estrategia de equilibrio impulsada por el Gobierno. El superávit primario se mantendría en torno al 1,4% del PBI en 2026, en línea con el resultado de 2025, y comenzaría a crecer gradualmente hasta aproximarse al 2% hacia 2028, respaldado por la contención del gasto, la reducción de subsidios y las reformas en el sistema tributario, previsional y en el federalismo fiscal.
El frente externo también muestra señales de fortalecimiento. El FMI proyecta una mejora progresiva del déficit de cuenta corriente —del 1,1% del PBI en 2025 al 0,6% en 2027 y 2028—, impulsada por términos de intercambio favorables y un mayor aporte de los sectores de energía y minería. En paralelo, anticipa un crecimiento sostenido de los flujos de inversión extranjera directa, incluyendo proyectos bajo el RIGI, nuevas emisiones corporativas y repatriación de capitales.
El número quizás más contundente del informe es el de las reservas internacionales netas del Banco Central: el organismo proyecta que superarán los USD 8.000 millones en 2026, llegarán a USD 11.000 millones en 2027 y alcanzarán los USD 17.000 millones en 2028, consolidando la posición externa de Argentina y su capacidad para gestionar eventuales shocks externos.


