MARCO RUBIO FULMINÓ AL RÉGIMEN IRANÍ Y VINCULÓ EL ATENTADO A LA AMIA CON EL TERRORISMO QUE FINANCIA TEHERÁN
RedacciónEl Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, utilizó una cumbre estratégica de alto nivel para lanzar una condena frontal contra el régimen de Irán, al que calificó como "uno de los más crueles de la Tierra y de la historia moderna". En el núcleo de su intervención estuvo el historial de Teherán como financista del terrorismo internacional, y en ese contexto Rubio hizo una mención explícita que tuvo repercusión directa en Argentina: "Este es el mismo Irán que, a través de Hezbolá, hizo explotar un centro judío en Argentina."
La referencia al atentado a la AMIA de 1994 —el más grave ataque terrorista en suelo argentino, con 85 víctimas fatales y cientos de heridos— fue acompañada por una afirmación contundente: "No hay nación que patrocine más terrorismo que Irán." Las palabras de Rubio llegan en un momento en que el Gobierno de Javier Milei mantiene una postura firme y pública frente al régimen iraní, en plena sintonía con la administración de Donald Trump.
Las acusaciones concretas: exportación del terror, capacidad militar y la promesa nuclear
Rubio desglosó con precisión los distintos frentes de la amenaza que representa Irán para la seguridad global. En primer lugar, denunció que el régimen ha gastado "millones y millones de dólares" en patrocinar a grupos como Hezbolá y a Hamas —a los que calificó directamente como "violadores y asesinos"— en lugar de destinar esos recursos a infraestructura básica para su propio pueblo.
En materia militar, el Secretario de Estado destacó los resultados concretos de la Operación "Epic Fury", afirmando que Estados Unidos ya ha "aniquilado" la armada iraní, que según sus palabras "yace en el fondo del océano", y que la capacidad de Teherán para lanzar misiles balísticos fue reducida drásticamente. También criticó la ilegalidad de las acciones iraníes en el Estrecho de Ormuz, donde el régimen ha colocado minas y amenaza con destruir buques comerciales en vías marítimas internacionales.
La promesa más categórica de Rubio fue sobre el programa nuclear iraní: "Irán nunca podrá tener un arma nuclear... ciertamente no mientras Donald Trump sea Presidente de los Estados Unidos." Una declaración que el funcionario formuló con la misma contundencia con que describió el contraste entre la miseria económica que atraviesa el pueblo iraní —cuyas protestas en las calles reflejan una economía en ruinas— y la solidez de las alianzas democráticas que lideran Estados Unidos e India.
Rubio cerró su intervención subrayando que, pese a que la preferencia de la administración Trump es siempre la vía diplomática, la determinación es absoluta: "el problema se resolverá de una forma u otra".

