OTRO ÑOQUI DESPEDIDO: LO ENCONTRARON DURMIENDO A TRES METROS DE ALTURA SIN PROTECCIÓN

No fue un hecho aislado, y lo que ocurrió semanas después terminó de sellar su suerte.
RedacciónRedacción

La lista de empleados estatales desvinculados por incumplimientos en la provincia de Neuquén no para de crecer, y el último caso que se conoció no tiene precedentes en el ámbito de la administración pública provincial. El Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) concretó este miércoles la cesantía de Federico Alejandro Vidal Lagos, quien se desempeñaba en el sector del depósito regional sur y fue expulsado por transgredir de manera consciente y deliberada las normas de higiene y seguridad laboral.

El decreto de cesantía, firmado el miércoles, es contundente en su caracterización: la conducta del ex agente "no solo constituye un incumplimiento reiterado de sus obligaciones funcionales, sino también una conducta caracterizada por el desprecio manifiesto por las normas básicas de seguridad e higiene laboral". El documento agrega que los comportamientos registrados fueron "temerarios y carentes de toda prudencia", generando un riesgo grave para su propia vida, su integridad física y potencialmente la de terceros.

Los dos episodios que sellaron el fin de su vínculo con el Estado

El primero de los hechos que motivaron el sumario administrativo ocurrió el 17 de enero de 2024, cuando Vidal Lagos fue hallado dormido sobre carreteles de cables a aproximadamente tres metros de altura y sin ninguno de los elementos de protección personal (EPP) que el reglamento exige en ese tipo de entorno. El propio ex agente reconoció la falta en el marco del proceso administrativo, lo que quedó asentado en el expediente.

El segundo episodio tuvo lugar apenas dos meses después, el 25 de marzo del mismo año. En su declaración indagatoria, Vidal Lagos admitió haberse sacado los borcegos de seguridad, aunque aseguró que en ningún momento se desplazó descalzo por las instalaciones. Sin embargo, los testigos lo desmintieron: declararon que en ese sector había máquinas, artefactos y materiales que tornaban indispensable el uso permanente del calzado de seguridad en todo momento y en cualquier punto del espacio.

El decreto que formalizó la cesantía remarcó que estas inconductas "muestran que el agente desobedeció expresamente las órdenes de sus superiores, incumpliendo los deberes funcionales que le son exigibles", y que los riesgos generados "terminaron afectando la confianza que el Estado provincial había depositado en él al momento de contratarlo". La resolución concluye que la actuación del ex empleado en ambos episodios refleja "una falta extrema de responsabilidad y diligencia, incompatible con los principios que rigen el desempeño de todo agente público", configurando una infracción de suma gravedad tanto a las normas administrativas como a las de seguridad laboral.