"CENTENO ANOTABA TODO": LOS TESTIMONIOS QUE SIGUEN EXPONIENDO LA CORRUPCIÓN K EN EL JUICIO ORAL
RedacciónEl juicio oral por la causa Cuadernos tiene este jueves un testigo central: Jorge Bacigalupo, sargento retirado de la Policía Federal y pieza clave en la cadena que llevó las anotaciones de Oscar Centeno desde un cajón reservado hasta los estrados judiciales. Por demoras en audiencias anteriores, se prevé que sea el único testigo de la jornada.
Bacigalupo es el hombre que guardó los cuadernos en los que Centeno —chofer del funcionario kirchnerista Roberto Baratta— registraba con detalle los traslados de dinero vinculados al Ministerio de Planificación durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. El expolicía juró que nunca los leyó, pero fue quien se los entregó al periodista de La Nación, Diego Cabot, quien los fotocopió y presentó el material ante la Justicia, desatando uno de los mayores escándalos de corrupción de la historia política argentina.
"Centeno me dijo que eran anotaciones sobre su trabajo en el Ministerio. Me los entregó por confianza, se quiso cubrir ante una eventualidad", declaró Bacigalupo a la prensa. El exagente reveló además que en más de una oportunidad le aconsejó a Centeno que se presentara ante la Justicia con esos documentos, pero que el chofer "estaba identificado ideológicamente con la gente para la que trabajaba" y no dio ese paso.
Los próximos testimonios: una expareja y la secretaria que vio todo
Tras la declaración de Bacigalupo, el juicio continuará con dos testimonios que prometen aportar nuevos elementos sobre el funcionamiento interno de la maquinaria de corrupción kirchnerista.
La primera es Hilda María Horovitz, expareja de Centeno con quien convivió en Olivos entre 2006 y 2015. En su declaración inicial del 1° de noviembre de 2017, en el marco de una causa paralela vinculada al gas licuado, Horovitz relató que Centeno transportaba bolsos con dinero en viajes relacionados con funcionarios del Ministerio de Planificación, y que parte de esos fondos se destinaron a la compra de propiedades. Según su testimonio, Centeno "anotaba todo en cuadernos con fechas, direcciones y detalles de las entregas". En mensajes enviados en 2016 a Roberto Baratta, la mujer advirtió explícitamente que Centeno tenía registro escrito de todo. Su testimonio emergió en medio de una intensa disputa patrimonial con fuertes cruces judiciales, y tras la difusión de esos chats recibió amenazas que motivaron medidas de protección por parte de la Justicia.
La segunda testigo es Elizabeth Miriam Quiroga, quien se desempeñó como secretaria de Ceremonial durante la presidencia de Néstor Kirchner. Su historia es llamativa: ya en 2013, antes de que estallara el escándalo de los cuadernos, había denunciado públicamente maniobras de traslado de dinero en el Gobierno. En su libro "Mis años con Néstor y todo lo que vi" y en declaraciones ante el fallecido juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, Quiroga describió cómo transportó bolsos con efectivo en viajes a la Patagonia.
Uno de los episodios más reveladores que relató involucra a Daniel Muñoz, exsecretario privado de Kirchner, quien le entregó un maletín marrón advirtiéndole: "Hay muchos verdes, están bien contados". Quiroga también mencionó que el fallecido expresidente tenía cuadernos espirales comunes donde registraba deudas, según le había referido el propio Muñoz. "Nunca tuve acceso a ellos, pero los vi. Un día los quise ver, pero no me lo permitió", declaró.

