EL BCRA PROYECTÓ UNA "RÁPIDA DESACELERACIÓN" DE LA INFLACIÓN Y ANTICIPÓ QUÉ PASARÁ EN ABRIL Y MAYO
RedacciónEl Banco Central de la República Argentina (BCRA), conducido por Santiago Bausili, publicó su Informe de Política Monetaria (IPOM) trimestral en un momento de alta expectativa: horas antes de que el INDEC difunda el índice de precios al consumidor (IPC) de abril. El documento proyecta una "rápida disminución de la inflación en los próximos meses" y sostiene que ese proceso habría arrancado en el cuarto mes del año.
La autoridad monetaria explicó que la suba de precios registrada en el primer trimestre respondió a factores acotados y en buena medida transitorios: la estacionalidad, la actualización de tarifas de servicios públicos y un shock de oferta inesperado en el precio de los combustibles, derivado del alza del petróleo vinculada al conflicto en Medio Oriente. Con esos factores tendiendo a revertirse, el BCRA considera que "la ausencia de presiones inflacionarias inerciales en los mercados de trabajo y cambiario anticipa una desaceleración" sostenida.
Si el dato del INDEC perfora el 3%, el Gobierno habrá cortado una racha que se extendió durante diez meses consecutivos sin bajas. Los analistas privados estiman que la cifra de abril se ubicaría entre el 2,5% y el 2,8%, en línea con el IPC porteño ya publicado. La expectativa oficial es alta y el informe del BCRA funciona como un respaldo técnico al optimismo del equipo económico.
Abril, mayo y las reservas: las tres claves del informe del Banco Central
Para el mes de abril, el BCRA identificó dos fuerzas contrapuestas sobre el índice: por un lado, una disminución del impacto de las carnes y la educación; por el otro, el arrastre de los incrementos en combustibles de marzo y la estacionalidad desfavorable en indumentaria. El balance neto, según la entidad, sería una inflación más baja que la de marzo.
De cara a mayo, el panorama luce aún más alentador. El informe anticipa "una nueva desaceleración de las carnes" que coincidiría con una estacionalidad favorable en prendas de vestir, dos componentes de peso en la canasta de consumo. Si ese escenario se confirma, el BCRA entiende que "están dadas las condiciones para priorizar el abastecimiento de la demanda de dinero a través de la compra de divisas", lo que facilitaría además el objetivo de acumulación de reservas internacionales.
En ese frente, el Banco Central destacó un dato que refuerza la solidez del programa: lleva comprados en lo que va de 2026 más de 7.800 millones de dólares, cifra que representa tres cuartos del piso establecido para todo el año y el doble del ritmo diario contemplado en el programa, todo ello "sin generar presión sobre el tipo de cambio".
Respecto a la actividad económica, el informe reconoció una desaceleración del PBI en el primer trimestre, atribuida a la normalización de la producción agropecuaria. Sin embargo, el BCRA calificó las caídas de febrero como "transitorias" y remarcó que tanto la producción industrial como la construcción mostraron recuperación en marzo. De cara al resto del año, la autoridad monetaria espera que se consolide el superávit comercial, con un fuerte aporte del agro y exportaciones crecientes del sector energético y minero.

