LA DEUDA BRUTA DE BRASIL SE PROYECTA EN 83,4% DEL PBI Y EL GOBIERNO DE LULA ENFRENTA PRESIÓN DE LOS MERCADOS

Un informe de Econométrica muestra que el déficit fiscal brasileño llegaría al 9,9% del PBI en 2026.
NOTICIAS27 de octubre de 2026RedacciónRedacción

El gobierno de Lula da Silva enfrenta serias dificultades para ordenar las cuentas públicas de Brasil, en un contexto de déficits fiscales persistentes que vuelve a encender las alarmas sobre la sostenibilidad de la política económica.

Un gráfico que muestra el deterioro fiscal

Un gráfico de Econométrica, elaborado con datos del Tesoro brasileño y el Banco Central, muestra la evolución del resultado fiscal entre 2011 y 2026, medido como porcentaje del PBI. La serie exhibe varios años de fuertes números negativos: durante la pandemia de 2020 el saldo llegó a -11,6%, y la trayectoria reciente pasó de -6,2% en 2024 a -8,1% en 2025 y -9,9% en 2026.

Es importante distinguir este indicador del resultado primario: la serie del gráfico refleja un resultado fiscal más amplio, que incluye los intereses de la deuda, mientras que el déficit primario los excluye. Por eso no debe confundirse con las metas presupuestarias específicas del Gobierno.

Proyecciones y deuda

Según el relevamiento Prisma Fiscal del Ministerio de Hacienda, actualizado en octubre, el mercado elevó su estimación del déficit primario del Gobierno central para 2026 a 53.048 millones de reales, y la previsión de deuda bruta del Gobierno general subió al 83,4% del PBI.

El Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) advirtió que el resultado fiscal de 2025 fue insuficiente para estabilizar la deuda, aunque formalmente se encuadró en la regla fiscal tras los ajustes permitidos. La deuda bruta aumentó del 76,3% al 78,7% del PBI durante ese año.

Presión en los mercados

El 26 de octubre, el ministro de Hacienda, Dario Durigan, anticipó que el Gobierno buscará un superávit primario efectivo mayor en 2027, en medio de la preocupación de los inversores por la situación fiscal y la perspectiva de reelección de Lula. Según Reuters, el Tesoro debió cancelar subastas de deuda y realizar recompras extraordinarias para estabilizar el mercado de bonos.

El desafío del Gobierno

Las cifras ponen en cuestión el rumbo económico del Gobierno, que debe demostrar que puede contener el crecimiento del gasto sin depender de nuevas medidas de recaudación ni de ajustes contables. Con los costos de la deuda y la presión del gasto limitando el margen de maniobra, el desafío será pasar de las promesas fiscales a resultados concretos.