“QUE LOS INGLESES NO SE PREOCUPEN”: LA FRASE DE ALBERTO FERNÁNDEZ SOBRE MALVINAS QUE DESATÓ LA POLÉMICA

El expresidente cuestionó las medidas anunciadas por Javier Milei, atacó la compra de los 24 F-16 y puso en duda la estrategia argentina frente al Reino Unido. Santiago Caputo salió al cruce y lo acusó de ponerse del lado británico solamente para enfrentar al actual mandatario.
NOTICIASRedacciónRedacción

“Que los ingleses no se preocupen porque la Argentina está absolutamente desarmada”. Con esa frase, Alberto Fernández decidió meterse de lleno en la discusión abierta por las nuevas medidas de Javier Milei sobre las Islas Malvinas y terminó provocando una fuerte reacción dentro del oficialismo.

El expresidente reapareció públicamente después de la cadena nacional en la que Milei presentó su estrategia sobre el Atlántico Sur y cuestionó prácticamente todos los movimientos realizados por la actual administración. No solamente calificó los anuncios como un “show”, sino que también atacó personalmente al Presidente y puso en duda la capacidad militar argentina.

La declaración sobre una Argentina “desarmada” rápidamente se convirtió en uno de los puntos más polémicos de su intervención. Mientras el Gobierno nacional busca fortalecer su posición frente a la explotación de hidrocarburos en las islas, Fernández eligió remarcar ante el conflicto la debilidad militar que, según su propia descripción, mantiene el país.

FERNÁNDEZ TAMBIÉN ATACÓ LA COMPRA DE LOS F-16

El exmandatario apuntó especialmente contra una de las decisiones tomadas por la gestión libertaria para recuperar capacidad militar: la incorporación de 24 aviones F-16.

Fernández calificó la operación como “un desfalco” y aseguró que las aeronaves son “un vejestorio” que “no sirven para nada”.

También afirmó que se trata de “aviones de 40 años” y sostuvo que llegaron al país sin tecnología de la OTAN.

Sus cuestionamientos no terminaron allí. El exjefe de Estado calificó a Milei como un presidente “delirante, tan absurdo, tan ridículo” y comparó su estrategia internacional con la seguida por Leopoldo Galtieri durante la dictadura militar.

Según Fernández, confiar en que Estados Unidos pueda acompañar a la Argentina frente al Reino Unido constituye un error. “¿Alguien seriamente piensa que Estados Unidos se va a enfrentar a Inglaterra?”, preguntó.

ALBERTO FERNÁNDEZ INTENTÓ REIVINDICAR SU POLÍTICA SOBRE MALVINAS

En otro tramo de sus declaraciones, el expresidente buscó quitarle novedad a las medidas anunciadas por Milei y aseguró que durante su administración ya se habían aplicado sanciones contra compañías vinculadas con actividades en Malvinas.

“Son cosas que ya ocurrieron”, sostuvo, y aseguró que durante su mandato una de esas empresas recibió 20 años de inhabilitación para operar en Argentina.

Fernández también reivindicó sus intervenciones internacionales sobre la cuestión Malvinas y recordó sus participaciones en ámbitos como la ONU, el G20 y el G7.

Incluso mencionó una reunión mantenida con el entonces primer ministro británico Boris Johnson, asegurando que había sido el propio dirigente británico quien solicitó el encuentro.

El exmandatario también reclamó para su gestión el origen de otro de los proyectos que actualmente forman parte de la discusión estratégica sobre el extremo sur del territorio nacional.

La base militar de Tierra del Fuego la ordené construir yo”, afirmó.

A su vez, cuestionó al Gobierno por el Fondef y criticó la posibilidad de desarrollar iniciativas de cooperación militar con Estados Unidos.

LA RESPUESTA DE SANTIAGO CAPUTO

Las declaraciones provocaron una inmediata reacción dentro del espacio de Javier Milei.

Santiago Caputo apuntó directamente contra Fernández y cuestionó que un expresidente argentino utilizara el conflicto político interno para adoptar una postura que, según su interpretación, termina beneficiando al Reino Unido.

No se me ocurre nada más cipayo que salir a ponerte del lado del Reino Unido simplemente para oponerte al Presidente Javier G. Milei”, lanzó el asesor presidencial.

Caputo profundizó luego su crítica contra el kirchnerismo y sostuvo que el espacio quedó reducido a “un grupito minúsculo que no representa a nadie al servicio de intereses extranjeros”.

El cruce dejó expuestas dos posiciones completamente enfrentadas respecto de la estrategia que debe seguir Argentina.

Por un lado, Milei busca avanzar con sanciones económicas y legales contra empresas vinculadas a la explotación hidrocarburífera en las Islas Malvinas, además de reforzar las capacidades militares argentinas. Por el otro, Fernández cuestionó la eficacia de esa estrategia, desacreditó la incorporación de los F-16 y remarcó la debilidad militar del país.

MALVINAS VOLVIÓ A EXPONER LAS DIFERENCIAS ENTRE MILEI Y EL KIRCHNERISMO

El expresidente también introdujo la reciente discusión alrededor del Mundial 2026 y las banderas vinculadas con Malvinas. Allí cuestionó la actuación del Ministerio de Seguridad y calificó la posición oficial como una “chiquilinada”.

Además, reivindicó la política desarrollada durante la presidencia de Arturo Illia y destacó la importancia de la Resolución 2065.

Pero fue su mensaje dirigido a los británicos el que terminó concentrando buena parte de la controversia.

En momentos en que el Gobierno de Milei intenta aumentar la presión sobre las compañías interesadas en los hidrocarburos de Malvinas, Alberto Fernández eligió advertir que Argentina se encuentra “absolutamente desarmada” y pedir que “los ingleses no se preocupen”.