LA JUSTICIA LE PUSO LÍMITE A UNA USURPACIÓN DE TIERRAS EN NEUQUÉN

La Justicia ordenó desalojar un predio privado tomado por unas 100 personas en el noroeste de Neuquén.
NOTICIASRedacciónRedacción

La toma de un terreno privado en el noroeste de la ciudad de Neuquén volvió a poner sobre la mesa una discusión de fondo: la necesidad habitacional no habilita la usurpación, ni la organización de lotes por fuera de la ley, ni el avance sobre la propiedad privada.

La Justicia ordenó el desalojo del predio

El Ministerio Público Fiscal confirmó que ya fue emitida una orden de desalojo sobre el predio ubicado en la zona de Genco y Fogwill, entre Los Hornitos y El Hipódromo. El procedimiento fue requerido por el fiscal del caso, Juan Manuel Narváez, luego de obtener la autorización judicial del juez de garantías Juan Manuel Kees.

La medida alcanza a un grupo de alrededor de 100 personas que se instaló en el lugar con unas 25 carpas, según la denuncia realizada por el propietario del terreno. De acuerdo con la presentación, la ocupación fue advertida el martes cerca de las 22.30, cuando ya había personas dentro del inmueble.

El oficio remitido a la Comisaría 12 fue contundente: el fiscal solicitó que el personal policial "proceda al desalojo total" del predio ubicado en calle Pedro Genco al 6500, y dispuso que el procedimiento se concrete en un plazo máximo de 48 horas.

La orden también establece que, una vez liberado el inmueble, deberá ser restituido inmediatamente a su propietario. En caso de que haya niños, niñas o adolescentes en el lugar, se deberá dar intervención a la Defensoría de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente y al Ministerio de Desarrollo Social.

El límite que marca la Justicia

El caso genera preocupación porque no se trata de un lote sin dueño ni de un espacio disponible para ser repartido a voluntad: es un predio privado, con un propietario que acudió a la Justicia para denunciar la ocupación y recuperar la posesión de su inmueble.

La situación se vuelve todavía más sensible porque en ese sector estaba previsto avanzar con una obra habitacional de magnitud. Según la información vinculada al proyecto, en el lugar se preparaban trabajos para iniciar un desarrollo de 240 viviendas o módulos multifamiliares y 10 dúplex, una intervención planificada que quedó atravesada por una ocupación irregular.

Quienes ingresaron al terreno no solo avanzaron sobre el derecho de propiedad, sino que también interfirieron sobre una planificación que podía beneficiar a muchas más familias dentro de un marco legal. Los ocupantes argumentaron que estaban cansados de alquilar y de esperar respuestas del IPVU, y también señalaron que el predio estaba abandonado, con basura, robos y falta de iluminación.

Marcar lotes no es hacer política habitacional

Uno de los datos más llamativos surgió de los propios testimonios de quienes participaron de la toma. Según expresaron, las familias comenzaron a acomodarse dentro del predio para que "cada uno agarre por igual", una frase que resume el problema: se intentó organizar una distribución de tierra por fuera de cualquier registro, control, prioridad social o criterio institucional.

Neuquén cuenta con mecanismos formales para ordenar la demanda habitacional. Si esos mecanismos se saltan, se rompe la regla básica de convivencia: quienes esperan dentro del sistema quedan relegados frente a quienes deciden avanzar por la vía de los hechos.

También trascendió que muchas de las personas que participaron de la ocupación no estarían inscriptas en registros básicos vinculados a la demanda habitacional, como relevamientos policiales o el RUPROVI. De confirmarse ese dato, el contraste sería todavía más fuerte: reclamar una solución estatal sin haber completado los pasos mínimos para ser evaluado dentro del sistema.