El megaproyecto Argentina LNG formalizó su solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), consolidando un desembolso acumulado sin precedentes de USD 51.000 millones.
Esta iniciativa, impulsada por la petrolera de mayoría estatal YPF en alianza con los gigantes internacionales Eni (de Italia) y XRG (brazo inversor de la emiratí ADNOC), representa la mayor inversión privada en toda la historia argentina. El objetivo es estructurar una cadena de valor integrada para transformar el gas natural de Vaca Muerta en exportaciones de gas natural licuado (GNL) destinadas a los mercados mundiales.
El respaldo de YPF y el marco del RIGI
El avance de este proyecto se enmarca en el régimen de estabilidad jurídica, fiscal, aduanera y cambiaria de largo plazo que ofrece el RIGI, un esquema clave para atraer financiamiento internacional.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, destacó: "La adhesión al RIGI es un paso fundamental para avanzar con un proyecto que abrirá una nueva etapa para la Argentina como exportador global de energía. Estamos hablando de una plataforma de crecimiento que generará empleo, desarrollo tecnológico, proveedores locales y una inserción internacional inédita para nuestro país". El directivo fue categórico al afirmar: "Sin RIGI hoy no hay LNG. Lo dije al principio y lo sigo diciendo. Era muy necesario ese cambio y esa apertura a los negocios".
Según las estimaciones, una vez operando a plena capacidad, el proyecto generará ingresos por exportaciones cercanos a los USD 10.000 millones anuales durante dos décadas.
El mayor esquema de financiamiento de la región
El financiamiento total se organizará bajo el esquema de Project Finance más grande de América Latina. El costo de desarrollo de USD 51.000 millones se estructurará mediante un 70% cubierto con créditos internacionales y el restante 30% aportado por las firmas asociadas.
El foco inmediato está en consolidar el financiamiento para la fase inicial de USD 15.500 millones, tarea donde JP Morgan actúa a cargo del diseño financiero junto a bancos como Santander. La recepción ha sido amplia: 47 bancos precalificados presentaron ofertas, alcanzando una sobreoferta equivalente a 2,4 veces el capital requerido originalmente. Al respecto, Marín señaló: "Cuando tenés un book que sobrepasa lo que necesitás, eso significa más plazo y menos tasa".
Los bloques que abastecerán al proyecto
Los bloques del upstream que abastecerán el proyecto ya se encuentran delimitados tras un canje de activos con la compañía Pluspetrol. La distribución sobre los yacimientos Meseta Buena Esperanza I y II, Aguada Villanueva Norte y Las Tacanas I y II se estructuró con un 36% de participación para YPF y un 32% para cada socio extranjero, Eni y XRG; áreas que administrará la firma UPCO ARLNG I S.A.U.
La infraestructura del megaproyecto
La escala técnica contempla un gasoducto de 527 kilómetros de longitud y un diámetro de 48 pulgadas que unirá Meseta Buena Esperanza (en Neuquén) con la terminal de Sierra Grande (en Río Negro), para movilizar una capacidad proyectada de unos 100 millones de metros cúbicos diarios.
De forma complementaria, se construirá un poliducto para transportar líquidos asociados al gas, plantas de tratamiento y trenes de fraccionamiento. Además, se posicionarán al menos dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) frente a las costas de Sierra Grande, en el Golfo San Matías, con una capacidad conjunta inicial de 12 millones de toneladas de GNL por año, con proyección de escalar a los 18 millones.
En la puja industrial por la provisión de caños, la corporación Tenaris —liderada por Paolo Rocca— analiza inversiones para el revestimiento de los tubos.
Empleo e inversión hasta 2031
De los USD 51.000 millones totales, se proyecta invertir unos USD 29.000 millones hasta 2031, coincidiendo con la puesta en marcha de las plataformas flotantes. De ese monto, USD 24.000 millones se destinarán a infraestructura industrial y los restantes USD 5.000 millones al desarrollo de pozos en el upstream.
En materia social, durante la etapa de construcción (2026-2030), el proyecto generará aproximadamente 20.000 puestos de trabajo anuales, con picos de hasta 40.000 trabajadores durante el tercer año de obras. En fase operativa, sostendrá unos 8.000 empleos anuales, dinamizando las economías de Neuquén y Río Negro. Además, se prevén contratos por USD 15.000 millones destinados de manera exclusiva a proveedores y contratistas nacionales.
La comparación con el proyecto Southern Energy
Para dimensionar esta iniciativa, cabe contrastarla con el proyecto Southern Energy (SESA). Si bien SESA ya aseguró un contrato por USD 7.000 millones con la estatal alemana SEFE para exportar 2 millones de toneladas anuales de GNL durante 8 años a partir de finales de 2027, las capacidades de procesamiento de sus embarcaciones son entre un 40% y un 60% menores a las proyectadas para las unidades de Argentina LNG, cuya entrada formal en operaciones se concretará de forma escalonada entre 2029 y 2031.


