NEUQUÉN CON FIGUEROA CRECE CON EL RIGI MIENTRAS BUENOS AIRES SE ESTANCA CON KICILLOF

El gobierno de Figueroa proyectó un fuerte salto en sus ingresos gracias al RIGI, en contraste con Buenos Aires.
NOTICIASRedacciónRedacción

Mientras Neuquén proyecta transformar un costo fiscal de apenas US$6 millones en US$1.800 millones de regalías gracias a las inversiones del RIGI, la provincia de Buenos Aires continúa estancada bajo el modelo de gestión de Axel Kicillof. El contraste vuelve a exponer cómo la reducción de impuestos y las reglas claras pueden ampliar la actividad económica y aumentar los recursos del Estado.

El éxito del RIGI en Neuquén, según Figueroa

El gobernador neuquino, Rolando Figueroa, destacó los resultados previstos por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, impulsado por el Gobierno de Javier Milei, y aseguró que el impacto fiscal positivo para su provincia será contundente durante los próximos cuatro años.

"El RIGI fue sumamente exitoso. Teníamos un costo fiscal, por la reducción del Impuesto a las Ganancias que provoca el RIGI, de 6 millones de dólares en los próximos cuatro años", explicó Figueroa. Según detalló, durante ese mismo período el Estado neuquino recibirá alrededor de US$1.800 millones en concepto de regalías generadas por los proyectos que llegarán a la provincia.

"En esos cuatro años se van a generar regalías por 1.800 millones. O sea, los 6 millones que se pierden de Ganancias se multiplican por 300", remarcó el mandatario provincial.

El caso neuquino refleja uno de los principales fundamentos del programa económico nacional: una menor presión tributaria puede incentivar nuevas inversiones, ampliar la producción y terminar generando una recaudación mucho mayor que la obtenida mediante impuestos elevados sobre una economía paralizada.

El contraste con la provincia de Buenos Aires

La situación contrasta con la provincia de Buenos Aires, donde Kicillof sostiene un esquema basado en una fuerte intervención estatal, elevados costos impositivos, una amplia estructura burocrática y una política económica enfrentada con las reformas de mercado promovidas por la administración nacional.

En ese contexto, Javier Milei volvió a cuestionar al gobernador bonaerense durante una entrevista concedida a LN+ y atribuyó el estancamiento provincial a la orientación ideológica de su gestión. "La provincia de Buenos Aires no crece porque tiene un comunista de gobernador", afirmó el Presidente.

Milei también recordó el paso de Kicillof por el Ministerio de Economía durante la presidencia de Cristina Kirchner y señaló que, pese a haber administrado la economía nacional en un contexto internacional favorable, sus resultados fueron negativos. "Fue ministro de la presidiaria, de la chorra, fue ministro en el mejor contexto de la historia y la chocó", sostuvo el Presidente.

De esta manera, el caso neuquino funciona como la contracara del modelo bonaerense: Neuquén, con Rolando Figueroa, resignará inicialmente una pequeña porción de impuestos para atraer inversiones y multiplicar sus ingresos mediante regalías, mientras Buenos Aires continúa con un esquema de presión asfixiante sobre el sector privado bajo la conducción de Kicillof.