Cientos de cuentas vinculadas con distintos sectores de activismo impulsaron durante el Mundial una campaña de odio contra la Selección argentina, sustentada en falsas acusaciones de racismo, ataques contra el respaldo del Gobierno de Javier Milei a Israel y su lucha contra el terrorismo internacional, además de denuncias sin pruebas sobre un supuesto favoritismo arbitral.
Celebridades, actores, músicos e influencers con millones de seguidores amplificaron esos mensajes y ayudaron a transformar una rivalidad deportiva en un ataque político y cultural contra la Argentina, que terminó trasladándose de las redes sociales a las calles, con agresiones contra ciudadanos argentinos en Nueva York y más de 20 denuncias registradas en España.
Millones de publicaciones en pocas semanas
Un relevamiento realizado entre el 11 de junio y el 20 de julio registró cerca de 2,7 millones de publicaciones dentro de cuatro grandes narrativas, aunque algunas se superpusieron entre sí. La acusación de que la Argentina era un país racista acumuló 826.000 menciones, mientras que otras 764.000 relacionaron al país con Israel y la guerra en Gaza.
A su vez, 688.000 publicaciones difundieron expresiones como "ArgenFIFA" para denunciar un supuesto torneo arreglado, mientras que 379.000 hicieron referencias directas a una campaña contra la Selección. El mayor pico se produjo durante la semifinal frente a Inglaterra, cuando las acusaciones de racismo rozaron los 80.000 mensajes en una sola jornada.
Las celebridades que amplificaron la ofensiva
Mia Khalifa fue una de las principales impulsoras de la campaña. La exactriz manifestó reiteradamente su rechazo hacia la Selección, utilizó la expresión "VARgentina", calificó a los jugadores como beneficiarios del arbitraje y afirmó que prefería una victoria de Inglaterra.
Samuel L. Jackson también se sumó al ataque al compartir un mensaje que describía a la Argentina como uno de los países "más racistas del mundo". La publicación incluyó además un montaje realizado con inteligencia artificial para ridiculizar a los hinchas argentinos.
También se sumó a la campaña el alcalde comunista de Nueva York, Zohran Mamdani, quien aprovechó un acto oficial sobre transporte público para afirmar que Egipto había sido "robado" en su partido frente a la Argentina. La intervención contribuyó a amplificar las acusaciones de supuesto favoritismo arbitral y trasladó la campaña de odio al ámbito institucional.
El comediante Eric André difundió mensajes todavía más agresivos. En capturas ampliamente viralizadas, insultó a los argentinos, los vinculó con el nazismo y promovió teorías sobre supuestos sobornos para beneficiar al equipo nacional.
Otras figuras que participaron de la ofensiva
Otros famosos participaron mediante publicaciones, reposts o interacciones. Pedro Pascal marcó como favorito un video que celebraba la derrota argentina con una consigna racial, mientras que Rosalía compartió una publicación de Mia Khalifa contra la Selección. La cantante española posteriormente eliminó el contenido y aseguró que no había leído el mensaje.
El cantante británico Niall Horan también dio "me gusta" a una publicación que incluía la frase "Las Malvinas son españolas", aunque luego sostuvo que se había tratado de un error y expresó su afecto por la Argentina.


