La Cámara Federal de Casación Penal rechazó el pedido de prisión domiciliaria presentado por Lázaro Báez y confirmó que el presunto testaferro del matrimonio Kirchner deberá continuar cumpliendo en la cárcel de Ezeiza su condena unificada de 15 años por las causas Vialidad y Ruta del Dinero.
Cómo fue el fallo de Casación
La decisión fue adoptada por la Sala IV del máximo tribunal penal, con los votos de los jueces Javier Carbajo y Gustavo Hornos. El camarista Mariano Borinsky se pronunció en disidencia y consideró que debía revisarse la situación del condenado debido a su edad y sus problemas de salud.
De esta manera, quedó confirmada la resolución del Tribunal Oral Federal N.° 4, que había determinado que Báez puede recibir la atención sanitaria necesaria dentro del Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza. El tribunal también dispuso que las autoridades penitenciarias presenten informes semanales sobre su estado de salud.
Báez, de 70 años, padece hipertensión arterial, diabetes tipo 2, sobrepeso y hemorroides. Además, fue sometido a dos intervenciones, realizadas en noviembre de 2025 y durante julio de este año, en las que le extirparon pólipos colónicos. Por el último procedimiento todavía se aguarda el resultado del estudio anatomopatológico.
Los argumentos de la mayoría y la disidencia
Carbajo sostuvo que la privación de la libertad no impide que el condenado reciba un tratamiento adecuado y remarcó que no se demostró la existencia de un daño concreto ni una imposibilidad de asistencia médica dentro de la cárcel. Hornos coincidió y consideró suficientes los controles realizados, descartando una situación de abandono sanitario incompatible con la permanencia en prisión.
Borinsky, en cambio, afirmó que la atención brindada por el Servicio Penitenciario Federal fue "reactiva y tardía". Para fundamentar su voto, mencionó la edad de Báez y la acumulación de enfermedades crónicas que, según sostuvo, exigen un seguimiento continuo y multidisciplinario.
Esta fue la cuarta presentación realizada por Báez ante Casación desde que regresó a prisión en 2025. Tras este nuevo revés judicial, el empresario continuará alojado en Ezeiza mientras cumple la condena impuesta por dos de las principales causas de corrupción vinculadas a la obra pública durante los gobiernos kirchneristas.


