TRES MESES DE DESINFLACIÓN: EL DATO QUE CONFIRMA EL RUMBO ECONÓMICO DE MILEI

Un combo de datos económicos locales e internacionales generó un fuerte alivio financiero para el Gobierno.
NOTICIASRedacciónRedacción

El denominado "súper martes" de datos económicos trajo un escenario sumamente favorable para el bolsillo de los argentinos y para el mercado financiero. La coincidencia de una marcada desaceleración de los precios locales y un sorpresivo proceso de deflación en Estados Unidos generó un alivio inmediato, con impacto directo en la cotización del dólar y con la posibilidad de una recuperación real de los ingresos.

La inflación perforó el 2% por primera vez en el año

La confirmación oficial llegó de la mano del INDEC, cuyo Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un 1,9% para junio de 2026. El dato no solo perforó la barrera psicológica del 2% por primera vez en lo que va del año, sino que consolidó tres meses consecutivos de desinflación y empujó al dólar oficial por debajo de los $1.500 en las pantallas del Banco Nación.

En el plano internacional, la economía de Estados Unidos aportó una de las mayores sorpresas de la jornada al registrar una deflación del 0,4% en su medición mensual, la primera caída en el nivel de precios generales en dos años, superando ampliamente el retroceso del -0,1% que proyectaba el consenso de los analistas de Wall Street.

Según informes de la Reserva Federal (Fed), esta desaceleración estuvo directamente vinculada a la baja del petróleo internacional registrada semanas atrás y a una disminución cercana al 10% en los surtidores de combustibles norteamericanos durante el último mes.

Baja el rendimiento de los bonos de EE.UU. y el riesgo país argentino queda expectante

Este retroceso de los precios en Estados Unidos enfrió los temores del mercado sobre una nueva suba de tasas por parte de la Fed. Como respuesta inmediata, el rendimiento de los títulos del Tesoro norteamericano a diez años cayó hasta el 4,58% anual.

Para la Argentina, este movimiento resulta clave: si la tasa de referencia global continúa descendiendo hacia el 4%, el país podría recuperar el acceso a los mercados internacionales de crédito, una vía de financiamiento vedada desde hace ocho años. Bajo este mejor clima externo, el riesgo país argentino se mantiene expectante, muy cerca de perforar los 400 puntos básicos.

A pesar de las buenas noticias locales, los analistas técnicos advierten sobre un factor externo de presión: los recientes bombardeos militares en Medio Oriente, en el marco de la escalada entre Estados Unidos e Irán, provocaron un fuerte repunte en la cotización del crudo de referencia global. El barril de petróleo Brent, que hace apenas dos semanas había perforado los 75 dólares, volvió a escalar hasta la zona de los 85 dólares. Este encarecimiento de la energía a nivel mundial podría plantear nuevos desafíos para consolidar el proceso de desinflación, aun cuando el último dato de inflación anualizada de EE.UU. cayó del 4,2% al 3,5%.

Salarios, consumo y estabilidad cambiaria en el frente local

En el frente doméstico, la desaceleración del índice inflacionario del INDEC ya empieza a mostrar efectos prácticos en la microeconomía. La moderación de los precios está permitiendo que, de manera paulatina, los salarios y los ingresos de los hogares comiencen a recuperar el terreno perdido frente a la escalada registrada a comienzos de 2026. Con este panorama, el sector comercial proyecta una reactivación del consumo interno para el segundo semestre.

A la mejora de los ingresos se sumó la estabilidad cambiaria. En las últimas jornadas se registró una caída del dólar oficial por debajo de los $1.500 en las pantallas del Banco Nación, acompañada de una notable relajación en las cotizaciones de los dólares financieros (MEP y CCL). Esta calma cambiaria actúa como un ancla fundamental para evitar rebrotes de precios en julio, mes para el cual las consultoras estiman un IPC que rondará nuevamente el 1,9%.