RÉCORD GANADERO EN NEUQUÉN: 232.000 CABEZAS DE GANADO Y UN CRECIMIENTO DEL 6,7% A PESAR DE LA SEQUÍA
RedacciónLos datos del último anuario estadístico del Senasa para la Patagonia Norte dejaron una sorpresa para el sector ganadero neuquino: la provincia alcanzó en 2025 las 232.877 cabezas de ganado vacuno, el nivel más alto registrado en al menos los últimos diez años, superando en un 6,7% las 218.304 cabezas contabilizadas en 2024. El dato llama especialmente la atención porque se produjo en un contexto de fuerte sequía y en simultáneo con la flexibilización de la barrera sanitaria que habilitó el ingreso de cortes con hueso desde el norte del río Colorado.
El desglose por categorías revela dónde estuvo el motor del crecimiento. Los terneros fueron los que más aumentaron, con un salto del 32% en las existencias. Les siguieron las terneras, con un incremento del 22%, y las vaquillonas, con una suba del 3%. El secretario de Producción e Industria de Neuquén, Diego García Rambeaud, interpretó esos números como una señal positiva sobre la dinámica reproductiva de los rodeos: "Hay una retención de la categoría reproductiva, eso es bueno." Aunque también aclaró que la cifra pudo haberse visto parcialmente influenciada por declaraciones adelantadas de algunos productores.
El impacto de la sequía, la barrera sanitaria y el techo del sector
García Rambeaud destacó el esfuerzo de los productores frente a la falta de precipitaciones en la zona andina, que concentra la mayor cantidad de establecimientos dedicados a la ganadería extensiva de la provincia. A un año de la flexibilización sanitaria, el funcionario señaló que en la región se mantiene la tendencia de destinar animales para engorde antes de salir al mercado: "Hay intención de que el animal gordo se quede en la Patagonia para su terminación."
Para sostener y potenciar el crecimiento, el Gobierno provincial prorrogó la emergencia agropecuaria por otros seis meses desde el 1° de julio, extendiendo los beneficios impositivos para los productores declarados en emergencia o desastre agrario. La medida se complementa con el pago del Incentivo Ganadero y la venta de animales de refugo, orientada a descargar los campos más afectados por la sequía.
Sobre el techo del sector, García Rambeaud fue claro: si se lograran nuevas explotaciones en zonas bajo riego, "sería difícil ponerle un techo a lo que se podría crecer". La clave para ese salto está en la producción de forrajes, tanto para el autoconsumo de los establecimientos como para construir una "cadena integrada" con los productores de la cordillera y la precordillera, que hoy enfrentan una alta demanda de alimentos para sus animales.
El proyecto más ambicioso en esa dirección es el "Corredor del Viento": una propuesta para poner bajo riego unas 50.000 hectáreas desde Piedra del Águila hacia el este, en el río Limay Medio. La iniciativa todavía es incipiente y el Gobierno espera lanzar la licitación del proyecto ejecutivo en los próximos meses para determinar su factibilidad. Si avanza, el impacto sobre la capacidad ganadera de la provincia podría ser transformador. Por ahora, la producción de forrajes se concentra en los valles de Añelo, Senillosa y Picún Leufú, donde recientemente se sumaron inversiones de empresas de la Pampa Húmeda interesadas en producir carne con pasturas bajo riego.

