El desarrollo de Vaca Muerta sumó un nuevo paso clave con la autorización otorgada por el Gobierno nacional para avanzar con una obra de infraestructura considerada estratégica para el crecimiento de la producción de gas en Neuquén.
A través de la Resolución 141/2026, publicada en el Boletín Oficial, la Secretaría de Energía aprobó el proyecto presentado por YPF para la construcción del Gasoducto PC LAS a Colector 13 ISTMO, una iniciativa destinada a fortalecer la capacidad de evacuación de gas proveniente de algunas de las áreas más importantes de la formación no convencional.
La obra permitirá acompañar el crecimiento productivo de los bloques La Angostura I, La Angostura II y Loma La Lata - Sierra Barrosa, sectores que forman parte del núcleo de desarrollo energético de la provincia.
El proyecto se suma a la batería de inversiones que vienen impulsando tanto el Gobierno nacional como la gestión del gobernador Rolando Figueroa para consolidar a Neuquén como el principal polo energético de la Argentina.
UNA OBRA PENSADA PARA EL CRECIMIENTO DE VACA MUERTA
La expansión de la producción de gas exige una infraestructura cada vez más robusta para transportar los volúmenes que salen de los yacimientos.
En ese contexto, el nuevo gasoducto aparece como una pieza fundamental para evitar cuellos de botella y acompañar la expansión de las operaciones en Vaca Muerta.
La iniciativa busca incrementar la capacidad de transporte en una región donde las inversiones energéticas continúan creciendo y donde los proyectos vinculados a exportaciones de gas natural licuado generan una demanda cada vez mayor de infraestructura.
La autorización nacional llega además en un momento donde la industria hidrocarburífera neuquina continúa registrando niveles récord de actividad y producción.
EL DESAFÍO DE CRUZAR UNA ZONA SENSIBLE
Uno de los aspectos más complejos del proyecto está vinculado a su trazado.
El gasoducto deberá atravesar sectores cercanos al dique Planicie Banderita y áreas vinculadas al sistema hidroeléctrico Cerros Colorados, una de las infraestructuras más importantes de la provincia.
Debido a esa particularidad, el proyecto fue sometido a múltiples evaluaciones técnicas y ambientales antes de obtener la autorización definitiva.
La complejidad aumenta porque algunos tramos de la obra quedarán ubicados en sectores que pueden verse afectados por las variaciones de nivel del embalse Mari Menuco.
Por esa razón, los organismos de control exigieron medidas adicionales de seguimiento y monitoreo para garantizar la estabilidad y seguridad de toda la infraestructura.
LOS CONTROLES QUE DEBERÁ CUMPLIR YPF
El Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP) advirtió que determinados segmentos del gasoducto estarán emplazados por debajo de los niveles máximos previstos para el embalse.
Ante ese escenario, YPF deberá implementar un sistema permanente de monitoreo estructural para verificar el comportamiento de las cañerías frente a eventuales cambios en el nivel del agua.
Además, la empresa tendrá que presentar informes periódicos que certifiquen el cumplimiento de todas las condiciones técnicas establecidas por los organismos competentes.
Las exigencias buscan minimizar cualquier riesgo potencial en una zona donde conviven infraestructura energética, recursos hídricos y actividades estratégicas para la provincia.
LAS CONDICIONES AMBIENTALES IMPUESTAS POR NEUQUÉN
La autorización nacional llegó acompañada por una serie de requisitos ambientales previamente establecidos por la provincia.
La Secretaría de Ambiente de Neuquén aprobó el proyecto mediante una licencia que contempla estrictas condiciones de seguridad.
Entre ellas se encuentra la obligación de instalar válvulas de corte a ambos lados de cada cruce subterráneo bajo cuerpos de agua, una medida destinada a actuar rápidamente ante cualquier eventualidad.
YPF también deberá contratar un seguro ambiental específico antes de iniciar los trabajos y comunicar oficialmente las fechas de comienzo y finalización de la obra.
La normativa provincial establece además que cualquier incumplimiento grave de los compromisos asumidos podría derivar en la suspensión inmediata de la licencia ambiental y la paralización de los trabajos.


