NUEVO TRIUNFO DEL GOBIERNO: LA LEY HOJARASCA QUEDÓ LISTA PARA LLEGAR AL RECINTO
RedacciónEl Gobierno de Javier Milei sumó una nueva victoria legislativa en su agenda de reformas estructurales. La denominada Ley Hojarasca, impulsada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que conduce Federico Sturzenegger, consiguió dictamen en el Senado y quedó en condiciones de ser debatida en el recinto.
La iniciativa ya había recibido media sanción en la Cámara de Diputados y ahora quedó a un paso de convertirse en ley, consolidando uno de los proyectos más emblemáticos del plan de desregulación que impulsa la administración libertaria.
El oficialismo logró reunir los apoyos necesarios con el acompañamiento del PRO, sectores de la UCR y bloques provinciales aliados, ratificando una vez más la capacidad del Gobierno para construir mayorías alrededor de reformas consideradas centrales para su programa político y económico.
QUÉ ES LA LEY HOJARASCA
La propuesta apunta a derogar o modificar más de 60 leyes, decretos y regulaciones que el Gobierno considera obsoletas, burocráticas o completamente fuera de uso.
Desde la Casa Rosada sostienen que gran parte del entramado normativo argentino fue acumulando durante décadas disposiciones que perdieron vigencia, generaron costos innecesarios o directamente dejaron de tener utilidad práctica.
Para el oficialismo, eliminar esa "hojarasca legislativa" permitirá simplificar trámites, reducir cargas administrativas y dar mayor previsibilidad tanto a los ciudadanos como a las empresas.
La senadora Nadia Márquez defendió la iniciativa y aseguró que la reforma “no busca quitar derechos sino eliminar regulaciones obsoletas que ya no cumplen ninguna función real”.
LAS NORMAS QUE EL GOBIERNO QUIERE ELIMINAR
Entre los puntos más destacados aparecen leyes que responden a contextos políticos, económicos y tecnológicos completamente diferentes a los actuales.
El proyecto propone derogar normas que limitaban libertades individuales, regulaciones heredadas de gobiernos militares y disposiciones que otorgaban al Estado facultades de control consideradas excesivas.
Dentro de ese paquete figuran leyes que sancionaban denuncias realizadas por argentinos en organismos internacionales, normas vinculadas al control estatal del papel para diarios y disposiciones que permitían detenciones por averiguación de antecedentes.
También se incluyen regulaciones que facultaban al Estado a intervenir en reuniones privadas, imponer restricciones sobre transferencia tecnológica o establecer controles sobre medios de comunicación.
Incluso aparecen normas que hoy resultan anacrónicas, como requisitos para solicitar autorizaciones especiales para utilizar mapas del país en productos comerciales.
ELIMINAR ESTRUCTURAS SIN UTILIDAD Y TERMINAR CON GASTOS INNECESARIOS
Otro de los capítulos de la Ley Hojarasca apunta a desactivar programas, fondos y estructuras estatales que, según el Gobierno, dejaron de cumplir una función concreta o carecen de resultados verificables.
En ese sentido, la iniciativa propone revisar mecanismos de financiamiento público destinados a organizaciones corporativas y entidades políticas.
Entre ellas aparecen organismos como el Círculo de Legisladores y la Federación Argentina de Municipios, que podrían dejar de recibir recursos provenientes del Estado.
Además, se prevé eliminar disposiciones administrativas que fueron superadas por el avance tecnológico, incluyendo normativas vinculadas a la microfilmación de documentos o procedimientos burocráticos que hoy fueron reemplazados por sistemas digitales.
También se contemplan leyes que tuvieron sentido en otros momentos históricos, como la norma que autorizó la llegada de la televisión en color al país.
LA RESISTENCIA DEL KIRCHNERISMO Y LA IZQUIERDA
Como ocurrió con otras reformas impulsadas por Milei, el proyecto encontró resistencia en sectores del peronismo y de la izquierda.
Los bloques Convicción Federal y Justicialista presentaron dictámenes alternativos y plantearon objeciones a algunas derogaciones específicas.
Sin embargo, el oficialismo considera que esas posturas reflejan una visión que apuesta a conservar estructuras burocráticas, regulaciones innecesarias y organismos que continúan demandando recursos públicos sin generar beneficios concretos para la sociedad.
Desde el Gobierno sostienen que la Ley Hojarasca representa un paso más dentro del proceso de transformación del Estado argentino, orientado a reducir privilegios, simplificar la vida de los ciudadanos y eliminar trabas que durante años dificultaron el desarrollo económico.

