La Municipalidad de Centenario dejó en claro que no dará marcha atrás con las cesantías de cuatro empleados municipales y profundizó su postura frente al conflicto que mantiene desde hace semanas con el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Centenario (SOEMC).
La audiencia de conciliación obligatoria realizada en la Subsecretaría de Trabajo de Neuquén terminó sin acuerdo y dejó el conflicto en un escenario de judicialización, mientras el gremio evalúa nuevas medidas de fuerza tras haber obtenido la denominada “libertad de acción”.
La gestión del intendente Esteban Cimolai sostiene que las cesantías son consecuencia de sumarios administrativos donde se comprobó la existencia de reiteradas inasistencias injustificadas y que, durante todo el proceso, se garantizó el derecho de defensa de los agentes involucrados.
EL MUNICIPIO SE PLANTÓ Y RATIFICÓ LOS DESPIDOS
Durante la audiencia participaron representantes del sindicato encabezados por la secretaria general Vanesa Yevenes, junto a otros dirigentes gremiales y asesores legales.
Por parte del municipio asistió el subsecretario de Recursos Humanos, Mariano Brage.
Sin embargo, según quedó asentado en el acta oficial, no existió ningún acercamiento entre las partes.
El punto central del conflicto continúa siendo la situación de los cuatro empleados cesanteados.
Desde el Ejecutivo aseguran que las sanciones fueron el resultado de investigaciones administrativas donde los trabajadores tuvieron la posibilidad de presentar descargos, aportar pruebas y justificar sus ausencias.
Según la comuna, ninguna de esas instancias logró acreditar razones válidas que permitieran revertir las conclusiones de los expedientes.
Por ese motivo, la gestión de Cimolai sostiene que las cesantías están debidamente fundamentadas y que cualquier revisión deberá realizarse a través de los canales judiciales correspondientes.
EL GREMIO DENUNCIA PERSECUCIÓN Y AMENAZA CON NUEVAS MEDIDAS
El SOEMC rechazó la postura oficial y denunció que entre los despedidos existen delegados sindicales, por lo que cuestionó la legalidad de las desvinculaciones.
Según el gremio, el municipio no habría cumplido con los procedimientos vinculados a la tutela sindical.
También reclamó por supuestos casos de violencia laboral y exigió medidas de prevención que, según sostiene, nunca fueron implementadas por la administración municipal.
Tras el fracaso de la conciliación, el sindicato obtuvo libertad de acción y quedó habilitado para impulsar nuevas protestas, paros o movilizaciones.
El conflicto se suma a una larga historia de enfrentamientos entre el SOEMC y distintas gestiones municipales de Centenario, que en numerosas oportunidades derivaron en cortes de calles, protestas y bloqueos de servicios.
CIMOLAI EXHIBIÓ LOS AUMENTOS SALARIALES Y APUNTÓ CONTRA LOS PRIVILEGIOS
Horas después de la audiencia, la Municipalidad difundió un extenso comunicado donde defendió las decisiones adoptadas y rechazó cualquier intento de presentar las cesantías como una persecución sindical.
El Ejecutivo sostuvo que el debate no gira en torno a la actividad gremial sino al cumplimiento de las obligaciones laborales.
Además, buscó respaldar su postura con datos económicos.
Según informó la comuna, entre enero de 2024 y abril de 2026 los salarios municipales crecieron un 410,68%, mientras que la inflación acumulada fue del 271,43%.
De acuerdo con la gestión, eso representa una recuperación del poder adquisitivo superior a los 139 puntos porcentuales por encima de la inflación.
El Gobierno municipal presentó esos números como prueba de una política de fortalecimiento salarial que, según afirma, contrasta con administraciones anteriores caracterizadas por discrecionalidades y falta de orden en la gestión de los recursos públicos.
EL CONFLICTO PASA A LA JUSTICIA
En el mismo comunicado, el municipio ratificó su respeto por la actividad sindical y por el derecho de los trabajadores a reclamar.
No obstante, dejó en claro que las cesantías fueron adoptadas dentro de los mecanismos legales vigentes y que cualquier cuestionamiento deberá resolverse por vía administrativa o judicial.
La gestión también aprovechó para agradecer a la mayoría de los empleados municipales que cumplen diariamente con sus tareas y sostienen el funcionamiento de los servicios públicos.
El fracaso de la conciliación marca un nuevo capítulo en la disputa entre el Ejecutivo y el sindicato.
Mientras el SOEMC analiza profundizar las medidas de fuerza, la administración de Cimolai mantiene una posición firme: las sanciones no serán revertidas y el ordenamiento de la estructura municipal seguirá adelante.


