FIN DEL BUFFER DE PRECIOS: CUÁNTO PUEDEN BAJAR LOS COMBUSTIBLES Y QUÉ IMPACTO TENDRÍA EN LA INFLACIÓN
RedacciónEl esquema de "buffer de precios" anunciado por YPF para contener el impacto de la guerra en Medio Oriente sobre los combustibles argentinos entra en una nueva etapa. El mecanismo, lanzado el 1° de abril por el CEO de la compañía, Horacio Marín, estabilizó los precios locales a un valor cercano a los 90 dólares por barril durante 45 días, en un contexto internacional donde el petróleo parecía no tener techo. El esquema se prorrogó el 15 de mayo con una suba de apenas el 1%, y recién ahora, después de más de 75 días, la cotización del Brent se ubica por debajo de los precios locales por primera vez desde que comenzó el conflicto.
Ese cruce de curvas marca un cambio estructural en el mecanismo: el buffer deja de acumular saldo en el "debe" —es decir, los aumentos no trasladados al consumidor mientras el crudo cotizaba por encima de los precios locales— y empieza a recuperar paulatinamente esas pérdidas de ingresos para la compañía. Según especialistas consultados por +e, completar ese saldo tomará entre uno y dos meses, aunque el plazo dependerá del nivel en que finalmente se estabilice el barril: cuanto más caiga el precio internacional, menor será el tiempo necesario para equilibrar la cuenta y empezar a ver las primeras bajas en el surtidor.
Cuánto podrían bajar los combustibles y el impacto en la inflación
De acuerdo a las fuentes consultadas, con el Brent en torno a los 78 dólares, los combustibles locales deberían retroceder entre un 10% y un 12% una vez completado el proceso de ajuste, aunque un eventual cambio impositivo podría alterar esa ecuación. Se trata de una expectativa con peso específico para el Gobierno, que busca profundizar la desaceleración inflacionaria en los próximos meses.
Así como la guerra en Medio Oriente fue uno de los factores que empujó al IPC hasta el 3,4% en marzo, el alto al fuego y la consecuente baja del petróleo podrían ser claves para que el índice perfore la barrera del 2% y se acerque a los valores registrados un año atrás, cuando se alcanzó el menor nivel inflacionario de toda la gestión de Javier Milei, con un 1,5% mensual.
Para la industria petrolera, una baja de precios también representaría una noticia positiva en términos de volumen de ventas, ya que un mejor precio internacional no garantiza rentabilidad si las unidades vendidas siguen cayendo. En abril, la venta de naftas retrocedió un 0,9% y la de gasoil un 5,6% en términos interanuales, con Shell y Axion entre las compañías más perjudicadas por esa caída. YPF fue la única petrolera con saldo positivo respecto de abril de 2025 gracias a sus precios más bajos, aunque en la comparación contra marzo también registró una merma del 4,2% en la venta de naftas, lo que confirma que el mercado de combustibles atraviesa un período de ajuste en el que el precio internacional y el volumen de ventas se mueven en direcciones que no siempre coinciden.

