RANKING DE GOBERNADORES: SÁENZ Y FIGUEROA LIDERAN LA TABLA Y KICILLOF SE HUNDE EN LOS ÚLTIMOS PUESTOS
RedacciónEl gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a recibir un golpe en las encuestas luego de que el informe mensual de CB Global Data lo ubicara en el puesto 24, el último lugar entre los 24 jefes provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires, con apenas un 42,0% de imagen positiva dentro de su propio distrito. El resultado llega en un momento particularmente incómodo para el mandatario kirchnerista, que busca conservar protagonismo dentro del peronismo mientras enfrenta críticas crecientes por la situación de su gestión en la provincia.
El ranking, que mide la imagen de cada gobernador entre los vecinos de su propio territorio, fue liderado por el salteño Gustavo Sáenz, con 54,6% de imagen positiva. Detrás se ubicaron el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, con 54,4%, y el tucumano Osvaldo Jaldo, con 54,0%. La diferencia entre los mandatarios mejor valorados y los del fondo de la tabla resultó contundente.
En el extremo inferior del ranking aparecieron tres dirigentes del peronismo kirchnerista: además de Kicillof en el último puesto, el riojano Ricardo Quintela se ubicó anteúltimo con 43,2%, y el formoseño Gildo Insfrán completó el grupo de peor desempeño con 45,3% de aprobación.
Un dato que expone la debilidad de Kicillof en su propio territorio
La encuesta se realizó sobre muestras de entre 900 y 1.193 casos en cada una de las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires, lo que le otorga al relevamiento un alcance representativo a nivel nacional. A partir de esos datos, la consultora ordenó a los mandatarios según el nivel de imagen positiva que registran entre sus propios vecinos, es decir, entre quienes mejor conocen la gestión cotidiana de cada gobierno provincial.
El dato más llamativo del informe es que, a pesar de gobernar la provincia más importante del país para el peronismo, Kicillof terminó por debajo de todos sus pares, incluso de dirigentes con un desgaste acumulado considerable como Quintela e Insfrán. Esa posición deja expuesta una debilidad estructural del gobernador bonaerense en su propio territorio, justo en un momento en que intenta proyectarse como una de las figuras centrales de la oposición al presidente Javier Milei.
Mientras el Gobierno nacional mantiene el eje discursivo en el orden fiscal, la baja de la inflación y las reformas estructurales, la gestión de Kicillof en Buenos Aires aparece marcada por conflictos internos, inseguridad y una creciente crisis en el sistema hospitalario provincial, factores que el propio ranking de CB Global Data parece confirmar en términos de percepción ciudadana. El contraste con gobernadores como Figueroa, ubicado entre los mejor valorados del país, refuerza la lectura de que la gestión bonaerense atraviesa un desgaste que no logra revertir.

