INSÓLITO: BREGMAN FUE A NEUQUÉN Y PIDIÓ QUITARLES EL PETRÓLEO A LAS EMPRESAS PARA DÁRSELO A CUBA

La referente del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, encabezó un acto en el Club Pacífico de Neuquén donde volvió a defender la nacionalización de los recursos energéticos y el control obrero de la producción. 
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El acto que Myriam Bregman encabezó en el Club Pacífico de Neuquén dejó en claro cuál es el programa que la referente del Frente de Izquierda piensa llevar a 2027. Ante sus militantes, la dirigente con una de las mejores imágenes políticas del país insistió en una de las banderas históricas de su espacio: la nacionalización de los recursos energéticos para colocarlos bajo el control de la denominada "clase trabajadora", quitando la administración del petróleo y el gas a las empresas privadas para someterla a una lógica de control estatal y político.

La propuesta difícilmente pueda pasar desapercibida en una provincia como Neuquén. Vaca Muerta es la actividad económica que sostiene a la provincia y al país, que genera miles de empleos, atrae inversiones multimillonarias y explica buena parte del crecimiento que vive actualmente la región. Proponer su estatización en el corazón de esa bonanza es, cuanto menos, una declaración de intenciones que merece ser analizada con seriedad.

Durante el acto, Bregman también se despachó con una frase que generó más de una mirada: "Si juntamos la fuerza que demostramos los ricoteros y las mujeres el 3 de junio, tomamos las Malvinas." También utilizó una de sus expresiones favoritas para referirse al presidente Javier Milei, a quien calificó de "gatito mimoso" al servicio de las multinacionales, descartando la imagen de "león" que el mandatario cultiva ante la opinión pública. Además, dedicó parte de su discurso al caso de Agostina Vega, encuadrándolo como femicidio en contraposición a la lectura de la ministra Patricia Bullrich, y sostuvo que las estructuras de poder siguen siendo dominadas por hombres y que el ajuste económico recae casi exclusivamente sobre las mujeres.

Zanon: el modelo que la izquierda propone y la realidad que lo desmiente

Para entender qué significaría en la práctica la propuesta de Bregman para Vaca Muerta, basta mirar el ejemplo que la propia izquierda neuquina exhibe con orgullo: Zanon. La dirigente volvió a reivindicar la experiencia de la fábrica recuperada como símbolo de resistencia obrera y modelo de gestión alternativa.

Sin embargo, la realidad de las últimas dos décadas cuenta otra historia. La producción cayó progresivamente, las dificultades financieras se multiplicaron, las deudas crecieron y la supervivencia de la fábrica pasó a depender de subsidios, refinanciaciones y rescates permanentes financiados por todos los contribuyentes neuquinos. Pocas experiencias productivas recibieron tanta asistencia estatal como Zanon, mientras se denunciaban los supuestos privilegios del sector privado. Hubo épocas en las que se regalaban cerámicos mientras la fábrica acumulaba problemas estructurales de producción y competitividad que nunca logró resolver por sus propios medios.

La pregunta que los neuquinos tienen derecho a hacerse es simple: si el principal ejemplo que la izquierda ofrece como modelo de gestión terminó dependiendo durante años de subsidios estatales y viendo caer su producción, ¿qué destino tendría Vaca Muerta bajo esa misma lógica? Las simpatías que Bregman ha expresado históricamente por la revolución cubana y por gobiernos como el venezolano permiten inferir una respuesta. En esa concepción, el petróleo neuquino dejaría de ser una palanca para el desarrollo provincial para convertirse en una herramienta administrada políticamente desde el poder central, con los resultados que la propia historia latinoamericana ya documentó.

De cara a 2027, Bregman rechaza cualquier alianza con el peronismo y mantiene intacto su programa. Neuquén escuchó ese programa este fin de semana, y tiene todo el derecho a preguntarse qué pasaría con su principal riqueza si quienes lo reivindican llegaran algún día al poder.